¿De qué sirve decir, te quiero, si tú a mí no
me quieres?
Si tú a otro amas, ¿de qué sirve decir, te amo?
El que habla en silencio lentamente por ti muere;
y tú, con tu indiferencia, eres culpable de su muerte.
Eres la más hermosa, Venus, pero no eres inocente,
eres la responsable de envenenar un amor sincero,
de destruir una ilusión que crece
como el más grande, pero cobarde, de los sentimientos.
Pero sé que no has sido la culpable tú a solas,
que no eres la única al frente de mi desdicha y sufrimiento,
pues mi mente, gran traidora,
me ha ayudado a ver en tu mirada a la diosa que deseo.
Me atrevería a decirte incluso
que te quería antes de conocerte,
y te aseguro que en este mundo
el que habla en silencio solamente tu rechazo teme.
Es mi amor por Venus titánico sufrimiento,
como castigo de Zeus, eterno y doloroso;
mas mi mayor lamento y a su tiempo gran consuelo,
es, por no tenerte, este amor imposible de ser roto.
Aún siendo amor inagotable, es mi amor mil y un pedazos,
cada uno una palabra, cada uno una expresión
de tu alma adormecida por embrujo envenenado
de algún mago endiablado que solamente quiere destruir tu corazón.
El que habla en silencio quiere que Venus sea consciente
de que no es necesario buscar amor lejano,
ya que cerca enamorado tiene;
el poeta del silencio, el que, por cobardía, de hablar ha desertado.
El que habla en silencio lentamente por ti muere;
Y tú, con tu indiferencia, eres culpable de su muerte.
¿
De qué sirve decir, te quiero, si tú a mí no me quieres?
Si tu a otro amas, ¿de qué sirve decir, te amo?