El beso

Esperando en este infierno,
mi oscura realidad,
he permanecido mucho tiempo
hasta poderte yo besar.

Con la dulzura de tu miel
en contacto con mis labios
he entendido que no soy quién
para juzgar tus malos actos.

Sólo compartirte aborrezco
con tantos otros, Dioses,
pues realmente yo te quiero
y son falsos sus amores.

Pero es indiscutible
que para por ti yo ser amado
tengo que compartirte
con los que eternamente he despreciado.

Tu beso ha sido fuego,
que por los Dioses ser sentido
a mi me ha dado miedo
ascender con él hasta el Olimpo.

Tu beso ha sido recuerdo
de una experiencia no vivida,
tu beso ha sido intenso deseo,
es sueño eterno, mi mayor alegría.

Gracias por darme un beso
mi ‘Lucero del alba’;
sabes que siempre te quise y aún deseo
mi Venus estimada.

 

Tornar a 'Altra Literatura'