No estoy inspirado
para escribir ninguna historia,
ningún cuento, ni poemas,
que son tristes los relatos
que en nacer de mi memoria
sólo explican viejas penas.
Llevo tiempo aquí esperando
a esa Diosa que es mi musa,
a esa musa que me inspira,
a quien me inspira en cada paso
de mil pasos en la ruta
de éste viaje que es la vida.
Cansado ya me siento
y en la espera desespero,
pero espero que en la espera
la esperanza no sea menos,
no se vaya con el tiempo
y me hunda en la pobreza.
Porqué es pobre el que no tiene,
el que busca y nada encuentra,
pero es más pobre el que no busca,
más si quiere y ya no puede
por perder esa esperanza eterna
que acompaña a quien se rinde nunca.
Yo no busco quien me inspire,
quien lo haga ya encontré,
es la Diosa de mis sueños
y aunque siempre yo la quise
en la Tierra aún no la hallé,
es por eso que la espero.
Mas ella a mi me inspira,
pero inspirado no me siento,
porqué escribo sólo a ella,
porqué vacía está mi vida
y solo yo me encuentro
mientras Venus no aparezca.